LAS TRANSFERENCIAS DE LAS
CONFEDERACIONES HIDROGRÁFICAS, UN RETO PARA ANDALUCÍA
Con fecha 10 de junio de 2.004, se dio el pistoletazo
de salida de una carrera apasionante que ha esperado veinte años, la que define
el articulado del Titulo 1 del Estatuto
de Autonomía de Andalucía que atribuye a nuestra Comunidad Autónoma la
competencia exclusiva sobre los recursos y aprovechamientos hidráulicos,
canales y regadíos que transcurren por nuestro territorio y las aguas subterráneas , cuando su aprovechamiento no afecten a otro
territorio.
Estas competencias incrementadas
ahora con otras del Ministerio de Medio Ambiente , ejercidas por las
Confederaciones Hidrográficas como son la gestión de la tutela y vigilancia del
Dominio Público Hidráulico y la conservación , vigilancia y explotación de
puertos y embalses. En un marco competencial pleno, las políticas de aguas se han de definir desde la concertación y el máximo consenso posible, evitando lo que
ha sido la practica habitual de las políticas del PP que llevo a un grave
enfrentamiento entre territorios.
Para garantizar el agua como un
bien público es necesario e imprescindible una reforma a fondo de los
organismos (Confederaciones Hidrográficas) introduciendo criterios de
racionalidad en el uso del agua, eficiencia económica, cohesión social y
territorial y una mayor protección medioambiental.
Así mismo las transferencias
deben garantizar de manera efectiva el control social ,
la transparencia y la participación de los ciudadanos en las políticas de gestión
del agua, y se han de hacer salvaguardando los intereses de los trabajadores ,
en cuanto que las decisiones políticas afectan al futuro laboral de un gran
número de empleados del Ministerio de Medio Ambiente.
Unas transferencias precipitadas
al calor y al color homogéneo de los Gobiernos Central y Autonómico Andaluz,
sería ahondar más en la demagogia del tema del agua tan sensible en la
población andaluza.
La defensa del recurso como bien
público, la unidad en su gestión, el ciclo integral del agua y su interacción
con los ecosistemas , la calidad y la planificación ,
la potenciación de las funciones de control y vigilancia del dominio público
hidráulico, el conocimiento riguroso de los titulares de los derechos del agua, son todas ellas
prioridades percibidas con graves carencias por los ciudadanos, y conforman un
reto muy importante para los nuevos gestores públicos.
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Compartimos que las competencias en materia de
aguas son de nuestra Comunidad Autónoma y abogamos por una coordinación
efectiva y eficaz que garantice la
planificación y gestión de nuestras
aguas continentales , subterráneas y marítimas.
Los andaluces después de veinte
años de autogobierno, exigimos claridad en la gestión, calidad del recurso y
agua para todos nuestros territorios, eficiencia y sostenibilidad
ambiental.
Una Andalucía moderna no se entiende con los
apagones de Sevilla en plena canícula de junio, no se entiende en el litoral
andaluz con muchas poblaciones vertiendo sus aguas residuales sin depurar, y no
es tampoco una Andalucía moderna la que sufre periodos de restricciones de agua
e inundaciones con gravísimos perjuicios para sus habitantes.
Julio,2004
Nueva Izquierda Verde
Andaluza