PROPUESTAS DE NUEVA IZQUIERDA VERDE ANDALUZA

 

EL lince Iberico, una especie amenazada de extinción.

 

 

No cabe  duda, y  es  más  que  conocido por  tod@s  nosotr@s, que el lince ibérico (Lynx pardina)  símbolo de  la   conservación  de  los ecosistemas mediterráneos, es  el  felino  más  amenazado  en  el mundo, habiendo desaparecido en la mayoría de las áreas que habitaba en España  y  Portugal  en tan  sólo  cincuenta  años, y  pasando  de  ser una especie cinegética a una  especie  en  grave   peligro  de  extinción, hasta el punto de que hoy en día su población se estima tan sólo en unos pocos de cientos de ejemplares.

 

El lince, uno de los carnívoros mejor conocidos, tal y como demuestra la larga serie de publicaciones  e   informes  existentes, no consigue  salir  de  esa  situación crítica a la  que  entre  tod@s hemos  conseguido  llevarlo  y  acorralarlo  y, por supuesto, a la vista de los  resultados, nos proponemos mantener. La  presión humana tanto directa (caza, atropellos, etc. )  como indirecta (aislamiento  y   fragmentación  de  la población), la disminución  de  las  poblaciones  de  conejos,  los  cambios  de  usos de los suelos, etc., son  algunos  de  los  muchos  factores que han llevado a este gran  y maravilloso felino al  límite  de  sus  fuerzas y, aún cuando según los expertos, no se ha cruzado el umbral irreversible, lo cierto y verdad es que no se observa un solo elemento en la evolución de la  población de linces que nos permita ser  optimistas y tener esperanzas de que este animal siga entre nosotros.

 

Ante  esto  y por todo ello, Nueva Izquierda Verde Andaluza se hace consciente de esta situación y en  este  sentido  queremos manifestar:

 

1.-        Consideramos  que  los  planes  y proyectos de conservación de esta especie llevados a  cabo   hasta  ahora deben ir acompañados de una mayor voluntad política  y  de  un  firme  compromiso en sus desarrollos en pro de evitar la extinción de dicha especia y de mantener la biodiversidad de nuestros ecosistemas.

 

2.-        Exigimos una  mayor coordinación entre las diferentes Administraciones con competencias en la materia, ya sea gobierno andaluz, central o europeo, así como  el  consenso de todas aquellas entidades, organizaciones y personas que tengan algo que decir, tales como asociaciones de cazadores, organizaciones ecologistas, agricultores, ganaderos y propietarios de los terrenos implicados.


 

3.-        Consideramos que la conservación de la biodiversidad exige de la integración de planteamientos conservacionistas en aspectos de tanta importancia  e  interés  como  es  la planificación del territorio y la creación de infraestructuras. En este sentido, exigimos un mayor control en el desarrollo y ordenación territorial del ámbito de Doñana y su entorno, que  favorezca  las  relaciones entre las subpoblaciones de linces existentes  en  la  zona  y  el  mantenimiento de  los territorios actuales, sin renunciar a la recuperación de  los  espacios  desaparecidos por motivos urbanísticos en los últimos veinte años.

 

            Es evidente y así lo indican los estudios técnicos que el  alto grado de consanguinidad existente entre los actuales  ejemplares es uno de los principales problemas para su reproducción, por lo que la pérdida del monte mediterráneo imposibilita la dispersión  de  los  jóvenes en busca de nuevos territorios y, por  tanto,  favorece  el  aislamiento de estos. Además, hemos de tener  en  cuenta que son ya miles de hectáreas de zonas  de  expansión  y  campeo  las  que  se  han  recortado tan sólo en las provincias de Huelva y Sevilla  para  dedicarlas  en su mayoría a cultivos de cítricos y fresas u otros usos.

 

4.-        En este sentido, consideramos inaceptable una media de dos o tres muertes  de linces por atropellos en carreteras como las existentes entre El Rocío y Matalascañas, Matalascañas y Mazagón, por lo que demandamos  la modificación o, incluso, la desaparición del tráfico de estas carreteras  y  otras  existentes, así como  la no construcción de nuevas carreteras en la zona.

 

5.-        Exigimos  cuantas  inversiones económicas y presiones sean necesarias para que de una vez por todas se comercialicen y se dé luz verde a la aplicación de la vacuna  recombinante  para  los conejos. Es imprescindible que esta población presa del lince que en  los últimos años se encuentra muy afectada y acusada por  enfermedades tales como mixomatosis y la neumonía hemorrágica vírica, se recupere y consiga mantenerse en la zona.

 

6.-        Demandamos con urgencia la necesidad de establecer y desarrollar un nuevo mapa de  distribución con la finalidad de conocer a ciencia cierta datos de tanto  interés  e  importancia  como  son el número de ejemplares realmente existentes y, en consecuencia, sus áreas de campeo y otros comportamientos etológicos. por ello, exigimos la implantación sin escatimación alguna de nuevas  técnicas  como son los análisis genéticos a través de A.D.N. y el uso de  cámaras  trampa entre otras.


 

7.-        Exigimos la puesta  en  marcha  en  su totalidad y con máxima urgencia del  programa  de  cría  en cautividad, indispensable para el mantenimiento  y  conservación de esta especie, y que tantas veces ha sido anunciado y prometido.

 

8.-        Demandamos la necesidad de creación de corredores ecológicos en los cuales se agilice y faciliten la recuperación de los elementos biológicos, el deslinde y recuperación de las vías pecuarias y riberas, así como la desaparición de la actividad  cinegética y el establecimiento de patrullas de vigilancia específica para la conservación de esta especie.

 

No cabe duda  que  la recuperación del lince y su hábitat es todo un reto ecológico, medioambiental y político, que depende entre otras cosas de tod@s y cada uno de nosotr@s, y que en nuestras  manos está  el  conseguir  no  pasar  a la historia por vivir en un país que ha permitido  la  extinción  del  primer  felino en el mundo desde hace varios milenios, como resultado de un modelo de desarrollo insostenible.

 

 

Sevilla, a quince de mayo de dos mil cuatro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

NUEVA IZQUIERDA VERDE ANDALUZA

 

 

 

 

No hace falta tener conocimientos técnicos del campo ni ser demasiado observador para darse cuenta que algo está pasando en nuestras masas forestales, más en concreto en nuestras dehesas. A esa terrible lacra tan de moda durante las épocas estivales como son los incendios forestales, en los  últimos  años  tenemos que añadir otra que, aunque trabajando de forma muda y silenciosa, no cabe duda que está poniendo en peligro nuestros más ricos ecosistemas naturales.

 

 

Se trata de la seca  de  la  encina  o lo que algunos llaman “el cáncer de la dehesa”, y cuyo principal causante es  un  hongo de suelo, muy peculiar, que se llama Phitophotora cinnamomi.

 

 

Defoliación o pérdida de hojas, grietas en ramas y troncos, disminución de la vigorosidad del árbol y, con el tiempo, su muerte, ya sea de forma súbita o por decaimiento progresivo  ante  la vulnerabilidad, son  los  síntomas  que podemos observar  cuando  paseamos  por  nuestras  maravillosas  y  bonitas dehesas.

 

 

Decenas de miles  de  encinas  y  alcornoques  se  ven  afectadas  cada año por esta terrible y grave enfermedad, alrededor del 8%  de  la  dehesa sevillana, causando un grave desequilibrio ecológico  en nuestros ecosistemas y, en consecuencia, un tremendo impacto tanto  medioambiental como paisajístico.

 

 

Desde NIVA. no  queremos  quedarnos  impasibles,  quietos  y  meros observadores  de  esta  situación, y  en  este  sentido queremos manifestar:

 

 

1.-        Si bien  somos  conscientes de la complejidad de esta enfermedad, hasta el punto de no conocerse con exactitud, entendemos que no por ello debemos permanecer  indiferentes  ante  su  propagación, y en este sentido demandamos un  mayor  esfuerzo  en  investigación y que se ponga al servicio de los científicos todos aquellos medios y recursos necesarios para parar de una vez por todas esta enfermedad.

 

 

 


 

 

 

 

2.-        En la  misma  línea, exigimos que  se destinen todos aquellos fondos, ya sean autonómicos, estatales o europeos, a la investigación de este mal endémico que  está  mermando  a  pasos  agigantados los ejemplares de encinas  y  alcornoques  de  nuestras  masas y bosques forestales.

 

 

3.-        Consideramos que no estamos hablando tan sólo de un problema ecológico, sino también de un problema medioambiental con graves repercusiones económicas para nuestros pueblos y sus poblaciones. La caza,  los  ganaderos,  criadores  de  cerdos, corcheros, etc. ven disminuidos sus ingresos económicos  como  consecuencia de la disminución del  fruto  de  la  bellota, principal  recurso de alimentación de los cerdos y de los animales  de  caza  mayor, y  de  la  podredumbre  de  los árboles. Por otro lado, el turismo, fuente o pilar básico para el desarrollo de las zonas rurales, también se ve afectado  como  consecuencia del cambio paisajístico en los entornos a disfrutar.

 

 

Por tanto, queremos manifestar nuestra más sincera preocupación ante este mal que amenaza nuestros campos y nos solidarizamos con la preocupación existente entre ecologistas, empresarios y amantes de la naturaleza.

 

 

4.-        Por último, exigimos a las Administraciones competentes que pongan en marcha o lleven a  cabo  todas aquellas medidas necesarias, ya sean de tipo medioambiental, tales como modelos de gestión integral, repoblaciones, limpiezas, cortafuegos, etc., así como económicas, para mantener y conservar nuestras dehesas vivas en pro del desarrollo económico y evitando el abandono por parte de los propietarios.

 

 

 

 

 

Sevilla, a quince de mayo de dos mil cuatro.