AYUNTAMIENTOS DEMOCRÁTICOS

 

 

         El 21 de  abril  de  1.979  tomaron posesión las primeras corporaciones democráticas  que  habían sido  elegidas  el 3 del mismo mes. Los  primeros  Alcaldes  nombrados  según  la  normativa en vigor llegaban a unos  Ayuntamientos totalmente exhaustos, había carencia de todo pero sobraba ilusión, ganas de  hacer  cosas y apoyo del pueblo, de los  ciudadanos  y  ciudadanas  que muchos de ellos era la primera vez que votaban y que con la elección de  los Concejales habían sentido que la democracia  había  llegado, que no  era  un  sueño y  que  el  cambio  era real. No había recursos en los Ayuntamientos  pero  había  imaginación  y  muchas  ganas   de trabajar.

 

            Los municipios, la mayoría, carecían  de todo, de dinero, de infraestructuras, de equipos de trabajo y sobraban problemas. La ilusión, el esfuerzo,  las horas y horas de planificación fueron dando sus frutos. La organización interna se cambió, los funcionarios que  tenían  una  estructura a veces caciquial, concibieron el cambio como una mejora en todos los aspectos y lo entendieron. Con el tiempo se superaron las carencias de agua, de polideportivos, de  centros escolares, centros educativos, asuntos sociales, etc., para pasar a trabajar por  el pleno empleo, el desarrollo industrial, la ecología, etc. Todo pensando en la  calidad  de  vida  de  los vecinos.

 

            Los nuevos equipos de  trabajo, las mejores dotaciones económicas, las subvenciones, los fondos  europeos, etc. han dado  como fruto que desde aquellos años  80  hasta  la  actualidad  cuando celebramos los 25 años de Ayuntamientos democráticos, las transformaciones de los pueblos y ciudades Sevilla y  de España hayan sido con  diferencia  las  mayores de la historia. Se pasó de la  beneficencia  a  los  servicios  sociales  comunitarios; del teléfono de manivela a las nuevas tecnologías,  la  incorporación  de métodos racionales de trabajo ha posibilitado unas  infraestructuras y una atención  a  los  ciudadanos no  imaginada  hace  años. El  nivel  de  vida,  la  calidad  de  vida  y  la atención  al  ocio, al  deporte, a  la  cultura,  a la  educación  en la que tanto han invertido los  Ayuntamientos nos han  llevado  a  niveles europeos, en todo menos  en  participación  de  los recursos  económicos  del  Estado,  los  municipios europeos  gastan  cerca  del 30% del  dinero  del  Estado, los  españoles  el 14%.

 

            La nueva  organización  del  Estado  con  las  Autonomías hizo que desde las federaciones de  municipios  se  planteara  una reivindicación asumida por todos  y  era  que  los  Ayuntamientos  deberían  participar  con el 25%   en los gastos del Estado, quedando el  otro  25%  para  las  autonomías y el 50% para el gobierno central. Esta razonable distribución aún no se ha conseguido, es una deuda  histórica  con  los  municipios, la FEMP sigue teniéndola por bandera, y con ello  esas competencias no transferidas  pero  si asumidas de  otras  administraciones  podrían ser perfectamente atendidas. Muchos  Ayuntamientos  arrastran una grave precariedad económica al haber asumido  competencias  sin  dinero  para  llevarlas a efecto.

 

            En Andalucía sería deseable un  compromiso institucional del Presidente Chaves con  motivo  de  estos  25 años; sería muy conveniente que dentro de la segunda modernización de Andalucía se incluyera ceder competencias a los Ayuntamientos incluyendo la financiación. Quedan cuatro años de legislatura  en  la Junta y en el Gobierno Central, buen momento para que la segunda modernización  de  Andalucía  llegue  a  través  de lo que  los  ciudadanos  y  ciudadanas  entienden  la  institución  más cercana: LOS AYUNTAMIENTOS.

 

                                                                                                          Manuel Ruiz Lucas.

Alcalde de Castilblanco de los Arroyos